Cómo funcionan los proyectores holográficos

Cómo funcionan los proyectores holográficos

La mayoría de las personas que tienen que realizar presentaciones o impartir clases conocen bien la importancia de contar con un buen proyector a mano. Para conseguir atraer la atención de una audiencia, ya sea un grupo reducido de personas o un grupo más amplio, está claro que toda presentación debe contar con un apoyo visual que aporte mayor atracción a aquellos que deben prestar atención. Si quieres vender una idea, utilizar un proyector para reforzar los puntos de los que estás hablando hará que aquellos que han de comprarla vean con mayor claridad el concepto que estás tratando de exponer, y si eres profesor, contar con un proyector que apoye tus explicaciones con imágenes o esquemas hará que tus alumnos retengan en mayor medida aquello que estás explicando, puesto que la memoria visual suele ser mejor que la auditiva

Existen muchos tipos de proyectores, desde los más clásicos hasta los portátiles, pasando por los retroproyectores. Estos últimos ya no se utilizan con tanta asiduidad, pero esta generación ha sabido sacarle un provecho diferente y original, ya que su funcionamiento consiste en situar una diapositiva o un objeto en la placa, y el doble foco del proyector lo proyecta en la superficie vertical. Es perfecto para realizar sombras o crear elementos curiosos, especialmente útil para contar historias o jugar con niños, aunque siguen siendo aparatos muy prácticos que también pueden utilizarse durante presentaciones o a la hora de impartir clases, aunque, desde mi punto de vista, son ligeramente más aparatosos que otros modelos más modernos.

Hoy voy a explicarte en qué consisten y cómo funcionan los proyectores holográficos, ya que su forma de proyectar dista bastante de los proyectores tradicionales. Tienen unas funcionalidades diferentes, también, ya que, en lugar de proyectar de la manera clásica, basándose en imágenes gráficas, proyectan una imagen 3D, lo que permite disfrutar de la figura desde cualquier ángulo. Son especialmente útiles, aun así, para determinados tipos de presentaciones, y la practicidad que puedes encontrarle a estos proyectores es palpable. Pese a ser bastante diferentes a los proyectores a los que estamos acostumbrados, lo cierto es que son muy fáciles de encontrar, y en plataformas como comprar-proyector.com encontrarás las mejores comparativas para saber por cuál decantarte en caso de que estés buscando uno.

Qué son y en qué consisten los proyectores holográficos

Como ya te he adelantado, los proyectores holográficos se caracterizan por proyectar imágenes 3D. Esto se debe a que proyectan una luz determinada, blanca o de láser, que produce imágenes más brillantes de dos o de tres dimensiones, pero no se trata de una proyección tradicional sino más potente. La clave de estos proyectores, tal y como su propio nombre indica, radica en los hologramas. Gracias a ello, se podría utilizar este proyector sin necesidad de contar con una pared o con una superficie vertical sobre la que proyectar la imagen, ya que esta se extraería directamente de la fuente. Es decir, podrías utilizar un smartphone para crear el holograma en un espacio vacío. Hace apenas unas pocas décadas este tipo de imágenes eran poco menos que un sueño de ciencia ficción, pero gracias a estos proyectores se han convertido en una realidad.

La estructura de estos proyectores también se diferencia en gran medida de los dispositivos que tenemos en mente, y es que, en lugar de tratarse de un aparato pesado y cuadrado con un foco para proyectar, los proyectores holográficos tienen una pequeña base de la que sobresale una fina plataforma, y es desde esa plataforma desde donde se proyecta la luz láser.

El funcionamiento básico de los proyectores holográficos consiste en la proyección de este tipo de luz a través de una pantalla digital, en la cual se encuentra la imagen que va a proyectarse. La pantalla cuenta con una serie de patrones de interferencia, que responden a las figuras, y lo que hace el proyector es dejar pasar la luz a través de ese patrón para reproducir una imagen en 3D. Estos aparatos suelen ser más pequeños que los proyectores clásicos, especialmente si los comparamos con los retroproyectores, y generan poco calor, por lo que son muy cómodos de utilizar en eventos puntuales.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que también presentan una serie de inconvenientes. Para empezar, no se trata de un proyector que puedas utilizar en tu día a día, ya que solo es capaz de representar imágenes en 3D. Es decir, antes de decantarte por este proyector, ten en cuenta el uso que vas a darle, porque si necesitas proyectar plantillas o documentos en plan no te será en absoluto útil. Además, los proyectores holográficos solo trabajan con un color, el de la luz que se utiliza para proyectar, de modo que si quieres proyectar de manera tridimensional tus figuras en 3D tendrán que ser monocromáticas. Además, si bien proyectan una imagen de aspecto tridimensional, sigue siendo una imagen plana. Si quieres conseguir un verdadero efecto 3D, lo mejor que puedes hacer es conseguir un espejo giratorio que refleje la imagen, ya que de ese modo sí se creará una imagen en tres dimensiones.

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